Si apostamos por una igualdad real entre mujeres y hombres, algo reconocido en la Constitución Española (artículo 14), en la Asamblea General de Naciones Unidas, en la Unión Europea (Tratado de Amsterdam) y en la legislación española (Ley 15/2022 y Ley 3/2007), entre otros, debemos poner el foco en la comunicación como una de las herramientas que nos ayudará a conseguir dicha igualdad. Es imprescindible aplicar la perspectiva de género a la comunicación en todos los órdenes sociales, pero especialmente en el ámbito de los medios de comunicación, ya que estos son cruciales en la transmisión de roles y estereotipos. Por ello, como explica Tamarit, es necesario cambiar la comunicación para lograr la igualdad real entre mujeres y hombres (2019, p. 9). De hecho, en las distintas leyes en materia de igualdad aprobadas en España, tanto en la Ley Orgánica 3/2007 de 22 de marzo para la Igualdad efectiva de mujeres y hombres como en la Ley Orgánica 15/2022, de 12 de julio, integral para la igualdad de trato y no discriminación se hace referencia a la necesidad de que los medios de comunicación respeten el derecho a la igualdad de trato, evitando toda forma de discriminación en el tratamiento y formato accesible de información entre sus contenidos y su programación (BOE, 2022), considerando incluso publicidad ilícita aquella comunicación publicitaria comercial o institucional que contenga elementos de discriminación (BOE, 2022). A esto podríamos añadir las consideraciones realizadas en la Ley 13/2022 de 7 de julio General de Comunicación Audiovisual, donde se indica de forma expresa en su artículo 4 que la comunicación audiovisual no incitará a la violencia, al odio o a la discriminación contra un grupo o miembros de un grupo por razón de sexo, edad, discapacidad, orientación sexual, identidad de género, raza, color, origen étnico o social, características sexuales o genéticas, lengua, religión o creencias, opiniones políticas o de cualquier otro tipo, nacionalidad, patrimonio o nacimiento. Además, en su artículo 6 habla de forma específica de igualdad de género e imagen de las mujeres, donde condena cualquier tipo de discriminación entre otras medidas, como promover la autorregulación para garantizar las comunicaciones comerciales audiovisuales no sexistas, tanto en el lenguaje como en el contenido e imágenes, y libres de estereotipos de género.
El objetivo de este taller es ofrecer formación especializada en comunicación con perspectiva de género, incluyendo también la comunicación sobre violencia de género.